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Salsa De Jitomate Y Orégano Para Tus Tostadas

Salsa de jitomate y orégano para tus tostadas

Cómo preparar salsa de jitomate y orégano

Esta salsa de jitomate y orégano que no lleva chile es muy utilizada en la cocina mexicana. Se sirve sobre tostadas, tacos, sopes o la utilizan para preparar otros guisados.

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licuadora oster

La ventaja con esta salsa es que si te gusta lo picante, puedes ponerle trocitos de chile serrano o de árbol a tu gusto.

Lee más sobre las propiedades y beneficios del jitomate aquí.

El jitomate es el ingrediente principal en esta receta. Si tomas en cuenta que no lleva grasa ni azúcar añadida, puede ser considerada como una salsa saludable.

VIDEO RECETA

Algo muy importante que debemos aprender de nuestras abuelas o mamás son sus recetas tradicionales.

Esta es una de ellas y por eso te compartimos la video receta paso a paso para aprender a preparar esta deliciosa salsa.

INGREDIENTES

  • 400 g / 14 oz de jitomate maduro
  • 1/4 de cebolla chica
  • 1 1/2 cditas de sal de mar o al gusto
  • 1 cdita de orégano seco o al gusto

INSTRUCCIONES

  1. Corta las orillas de los jitomates. En una olla profunda, coloca los jitomates con suficiente agua hasta cubrirlos y calienta a fuego alto hasta que hierva. Reduce el fuego y hierve de 3 a 5 minutos o hasta que los jitomates estén blandos.
  2. Retira los jitomates del fuego y déjalos enfriar un poco. Pon los jitomates sin agua en una licuadora y procésalos por 1 minuto.
  3. Añade a la licuadora la cebolla cruda, la sal de mar y vierte un poco del líquido que utilizaste para hervir los jitomates. Licúa hasta que la cebolla se haya molido uniformemente.
  4. Agrega al final el orégano seco y licúa un poco para que se mezcle bien.
  5. Sirve en un tazón pequeño y añade una pizca de orégano seco encima.

Tostadas horneadas de pollo

Esta es la recomendación que te damos para acompañar esta salsa de jitomate y orégano: Unta una tostada horneada con frijoles machacados sin aceite, añade pechuga de pollo desmenuzada y sin piel, lechuga rallada finamente, rábanos frescos en rebanadas, un poco de yogurt griego natural sin grasa y una pequeña porción de queso blanco de tu elección.

Baña tu tostada de pollo con esta salsa y veras qué rica sabe la combinación.

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